FORMAR PARA EL BIEN COMÚN

Nuestra Historia

La Academia de Líderes Católicos se forma como tal el 2014, cuando se constituye jurídicamente, con la misión de formar líderes desde una perspectiva católica a partir de los principios de la Doctrina Social de la Iglesia para contagiar los valores cristianos en el mundo social, político y económico.

Que hoy por hoy nuestra Iglesia pueda contar con la Academia de Líderes Católicos, es el producto un sueño cuya intención es la de construir un mejor país y en general, una mejor sociedad, en donde la Política –así, con “P” mayúscula, es decir referida a todo lo social: educación, salud, economía, etc.– sea reconocida como la vocación propia de los laicos.

Cada año, más y más jóvenes cientas de jóvenes postulan a los distintos niveles de formación, poniendo a prueba nuestra capacidad para acogerlos a todos. Nos encontramos así con una realidad alentadora pero muy desafiante a la vez: la demanda por formación en liderazgo católico era muchísimo más grande que nuestra capacidad de poder absorberla. Es así como esta temprana bendición, nos permitió ir creando nuevas alianzas con diversas instituciones de educación: colegios, institutos profesionales y universidades.

Gracias a Dios, con el pasar del tiempo hemos podido ir acogiendo cada vez más alumnos, profundizando y mejorando nuestro trabajo. Esto, por supuesto, ha sido gracias al fundamental apoyo de Arzobispados, Obispados, Diócesis, Vicarías, Pastorales y de las instituciones educativas que han confiado en esta Academia de Líderes Católicos.  

Lo que partió como un conjunto de instancias de formación para laicos interesados por el servicio público, que ofrecía  talleres, charlas, diálogos con personajes públicos, cursos y vivencias, buscando formar líderes católicos congruentes con su fe; hoy a decantado en la creación de una Academia, que es mucho más que el conjunto de las Escuelas. Una Academia de liderazgo que espera ir más allá, pues los desafíos también son cada vez mayores. Es por esto que esperamos ser el centro de formación católica más importante en nuestro continente, desde el cual nazca una nueva generación de líderes católicos que asuman responsabilidades públicas en sus países y en la región.

Nuestra pasión está en seguir levantando esta historia con el favor de Dios, e invitar a todos quienes se deseen formar, deseen ser formadores o deseen aportar desde sus propios dones, a construir juntos este sueño ¿Te animas?