FORMAR PARA EL BIEN COMÚN

NUEVOS LÍDERES PARA LATINOAMÉRICA

Formar para servir fue el lema de la Primera generación de la Academia de Líderes Católicos Uruguay, fue en el teatro del Club Católico hasta donde llegaron los alumnos  donde se brindó el marco para la Ceremonia de graduación.

La iniciativa, que comenzó el 4 de agosto, reunió los sábados por la mañana a más de 25 jóvenes que buscaban una formación integral en liderazgo finalizo su proceso formativo con la certificación de la Academia Internacional de Líderes Católicos este sábado 24 de noviembre.

Contó con la presencia tanto de familiares como docentes y expositores que fueron acompañando todo el proceso de formación de la generación 2018 de nuevos líderes en Uruguay. Formación que comenzó en el mes de agosto, para hacer entrega del merecido reconocimiento a una generación de jóvenes que, habiendo cumplido con los requisitos académicos propuestos por este programa, recibirán por parte de la Academia Internacional de Líderes Católicos sus diplomas de graduación.

La ceremonia fue presidida por el Cardenal Daniel Sturla, Arzobispo de Montevideo, Señor Luis Cordero Barrera, Presidente de la Junta Directiva de la Universidad San Sebastián en Chile y Vicepresidente del Directorio de la Academia Internacional de Líderes Católicos, Señor José Antonio Rosas, Director General de la Academia Internacional de Líderes Católicos y  Pbro. Matías Soiza, Director de la Academia de Líderes Católicos Uruguay.

El Padre Matías Soiza en sus palabras de apertura dice «Hoy vemos a esta primera generación de Líderes Católicos y tenemos la feliz certeza de haber comenzado un camino que redundará en el bien de nuestra querida Iglesia y de la sociedad toda», resulta muy llamativo si no olvidamos que «el objetivo de la Academia es asumir la doctrina social de la Iglesia... lo que quiere es que en toda relación humanas se haga presente el catolicismo, siempre fiel al Evangelio» como señaló Luis Cordero Barrera, vicepresidente del directorio de la Academia Internacional de Líderes.

Un líder católico debe conocer y abrazar también la historia de su tierra y en particular el caminar de la Iglesia católica en el ámbito en el que le toca ser testigo y dar testimonio de fe. Por eso, los graduados recibieron el libro “Desde la matriz: 400 años de presencia y servicio de la Iglesia en Uruguay”, ya que desde la Matriz, desde el origen brumoso del país, la Iglesia ha formado parte de la historia sirviendo a su gente. Es portadora de un anuncio que la supera; el amor de Dios manifestado en Jesucristo Salvador y la esperanza de una vida futura. La Iglesia católica ha estado y está presente, ha sido forjadora de identidad, partera de la patria, servidora de la sociedad oriental. Del mismo modo, recibieron un Rosario que les recordara la importancia de la oración para todo líder católico.

En nombre de todos los alumnos de la generación fue Mathías Silveira quien dijo «La academia nos permitió descubrir los dones de Dios en nosotros y en nuestros compañeros» sumado a las palabras del Cardenal Sturla: «Los católicos, aunque seamos pocos, debemos ser fermento en la masa, sal de la tierra, luz de nuestra sociedad y del mundo»

José Antonio Rosas invito a los jóvenes líderes a reflexionar 3 palabras claves que pueden ayudarnos a describir el liderazgo católico:

«Hombres y Mujeres de encuentro, corazón y esperanza es a lo que están ustedes llamados a ser como líderes católicos en este país que el próximo año cumplirá 100 años de la separación de la iglesia y el estado».

Continúo Rosas diciendo: «Sean ustedes la generación uruguaya de una nueva laicidad, la que reconoce la distinción de la Iglesia y el Estado, pero que no renuncia a anunciar y proponer sin aspiraciones de supremacía, con sencillez y bondad, con pobreza y libertad, con humildad y belleza a anunciar con valor y claridad que Dios ama al Uruguay, a América Latina y nos llama a construir una nueva sociedad.

No los convoco a ser soldados de una guerra, sino que los invito a ser artesanos, constructores de una nueva civilización. Un Nuevo Uruguay que fue prefigurado por precursores como Jacinto Vera, Alberto Methol, el P. Cacho, Salvador García Pintos

¡Una nueva América Latina para que al llegar en el 2033, le entreguemos de regalo al Señor en su 2000 aniversario de la redención Una América Latina Cristiana! »